Todo lo que creemos nació por un solo pensamiento que repetimos. Es cuestión de hábito – incluso por ejemplo el racismo. Nadie ha nacido con una mentalidad ya instalada – es resultado de una forma de pensar que aprendió/asimilo por cierta razón.

Todo es energía, somos energía y todo lo que pensamos es energía. Vale, ya lo sabemos. Ya aprendimos la parte teórica. Pero, ¿somos conscientes de las cosas que decimos/pensamos durante el día, o digamos, la semana? Formamos un montón de pensamientos sin estar conscientes. Pensamientos forman lo que creemos. Lo que pensamos, creemos. Lo que creemos, formamos o mejor dicho, manifestamos. Últimamente en el mundo moderno (después de leer los libros de Luise L. Hay o El secreto)  se han vuelto populares las afirmaciones. En fin al cabo, cada pensamiento es una afirmación, ¿verdad? Lo importante es tener el control de lo que pensamos. Si estamos preocupados, nos sentimos mal. Usemos un ejemplo más clásico de los libros: digamos que queremos atraer la abundancia. Ahora, ¿cuántas veces durante el día o la semana realmente dices desde el corazón y con apoyo de energía algo así: ”que bien, pronto tendré más dinero de lo que necesito”, al comparación a siguiente tipo de conversación contigo mismo/ familia / compañeros de trabajo / vecinos etc: ”Dios mío, que gastos, otra vez toca pagar mucho la luz etc, además, esa cosa se ​​rompió, no tengo ni idea cuánto me cobraran por repararlo etc etc…” ?   Cada pensamiento, cada palabra es una declaración. Una declaración de poder o la de ”me rindo”. Y cada declaración es importante. Conversando de los problemas, quejándonos, hablamos con más energía, entonces estas palabras tienen un efecto más fuerte que las afirmaciones positivas. Todo es tan lógico, ¿no? Sin embargo, el mero flujo cotidiano de la vida prevalece sobre lógica. Solemos hablar a menudo de los problemas, a veces de soluciones y muy poco de lo bueno que nos pasa en la vida. Cada uno de nosotros debería usar más a menudo sus propias declaraciones que refuerzan su autoestima, potencial personal y la fe en sus sueños. Todo lo que creemos nació por un solo pensamiento que repetimos. Honestamente no nos damos cuenta de todo lo que realmente es solamente una costumbre o algo que aprendimos.

Al cambiar lo que creo, cambio lo que soy.

Este cambio puede ser simple o complejo. Puedo ser racista o una persona amorosa & respetuosa hacia todos. ¿Y si nos centramos en el aprendizaje de algo bueno para nosotros & el mundo en cual vivimos?

 

………….. LiLi SoRuM, julio 2º14